El continente del asombro

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Muchas veces, a los científicos les cuestan explicar lo asombroso del continente antártico solo con palabras. Cuatrociencia brindó una buena oportunidad de mostrar de un modo más gráfico e ilustrativo el conocimiento que hay  sobre estas ignotas tierras, y para ello se montó una pequeña réplica de este fascinante territorio. Vale la pena concurrir a este stand, pero también es muy importante escuchar a los expositores y leer la información inscripta en los pósteres.

Hay una maqueta en la muestra de la UNC de algunos metros de diámetro. En el continente real, de norte a sur, son más de 3000 kilómetros. Su escala suele estar muy mal representada en los mapas. Entre la primera base argentina, la San Martín, ubicada casi sobre el Círculo Polar, hasta la próxima base nacional (Belgrano), son más de 1600 kilómetros de distancia de un mar de hielo blanco.  Mientras que entre ésta y la Marambio, son más de 2000 kilómetros. Primer dato: es un continente mucho más grande de lo que comúnmente se cree.

Parece una tierra uniforme y monótona. Tampoco es así. Sus extensas dimensiones explican en parte una geografía diversa. La Península Antártica es una cadena montañosa, originalmente una continuación de la Cordillera Andina. La mayoría de las bases argentina están en este sector. Si se avanza hacia el sur se extiende una enorme meseta polar que llega hasta los 4.000 metros sobre el nivel del mar. El Antártico –otra dato poco conocido– es el continente de mayor altura promedio del planeta, inclusive mayor que el asiático, aunque éste posea los cerros más altos del mundo (el Everest o el K2).

En el interior del continente blanco hay una capa de hielo cuyo espesor supera los tres kilómetros en más de un sitio. Impresiona imaginar miles de metros de hielo puro y sólido. Esta es una de las razones que explican las manadas de científicos que pululan por la Antártida. Genera mucha curiosidad, se producen muchos fenómenos únicos. Allí hay, provenientes de casi todo el mundo, biólogos, químicos, astrónomos, geólogos…

El geomagnetismo es uno de los temas que más interesa a la ciencia, estudiado en el interior del continente. Allí las líneas del campo magnético bajan hasta la superficie y producen muchas de las manifestaciones de la alta atmósfera polar, como las auroras polares, un fenómeno impactante y al mismo tiempo  hermoso.

La explicación científica dice que esto se debe a que el campo magnético de nuestro planeta interactúa con las partículas (eléctricamente cargadas) que vienen de nuestro Sol, lo que produce fenómenos como las auroras polares (llamadas boreales en el hemisferio norte y australes en el sur), tormentas magnéticas, y otros eventos extraordinarios.

Dentro de los muchos otros aspectos desconocidos de la Antártida está su regulación política. Los afortunados que puedan conocer esta asombrosa tierra se encontraran con que está dividida en múltiples bases de casi todos los países del mundo. Existe, desde 1959, el Tratado Antártico, al cual la Argentina suscribió, que impide a cualquier país hacer actos de soberanía en la Antártida. Es una tierra de todos pero no es de nadie, se podría simplificar.

La Argentina posee un Instituto Antártico Argentino que funciona como su órgano científico, la UNC y otras casas de estudios nacionales, que realizan diversas investigaciones. Al fin y al cabo, queda mucho por conocer.

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